martes, 31 de mayo de 2011

Capítulo 15. Estèle vuelve.

-¡Brooke!-exclama Estèle al subirse al coche, metiéndose entre Nick y yo.-¿Qué haces aquí?
-Es la misma pregunta que iba a hacerte yo-la sonrío. Antes de que me dé tiempo a decir nada, se fija en el anillo nuevo que luzco, y su boca forma una "o" sorprendida.
-¡Estás prometida!-grita. Siempre fue muy perspicaz. Observa mi anillo de compromiso fijándose en cualquier detalle. Estèle siempre ha sido una experta en anillos y, en general, en cosas caras.
-Yo hubiese elegido uno con un buen pedrusco, que se notase bien-dice soltando mi mano y encogiéndose de hombros. Se abrocha el cinturón y mi tio pone el motor en marcha, rumbo a casa de nuevo. Voy todo el trayecto mirando por la ventana, pero no se me pasa desapercibido el brazo que le pasa Nick a Estèle por los hombros, ni como se recuesta ella en su hombro. Me repito que no me importa y sigo admirando los paisajes que vamos dejando atrás.
Llegamos por fin a casa y corro a refugiarme en mi cuarto. Ni siquiera la biblioteca es un lugar seguro ahora que Nick pasa tiempo allí también.
Me tumbo en la cama mientras oigo como Estèle se instala en la habitación de al lado, con lo que mi habitación es la única que la separa de estar contigua a Nick.
Media hora después, Estèle se asoma por mi puerta como si estuviese en su propia casa; sin llamar ni nada. Yo sigo tirada en la cama, pero tengo que incorporarme ante la presencia de mi antigua compañera de cuarto.
-Brooke, ¿estás prometida con Paul?-me dice. Yo asiento y ataco con otra pregunta.
-¿Dónde está Fred?
Ella se tira en mi cama con un bufido, como si ese fuese su cuarto. No ha cambiado nada.
-Era un idiota. Y cuando el colegio acabó dejó de servirme para nada, así que le dejé.
Tan manipuladora... Estèle no había madurado en absoluto.
-Pero no importa-continúa con una sonrisa.-Ahora tengo a Nick que es el triple de hombre.
"Si tú supieras...", pienso.
-¿Cuándo empezasteis a salir?-Lo cierto es que no quiero saberlo, pero mi lado masoquista me obliga a preguntar.
-Cuando tú nos pillaste hubo algo, pero comenzó de verdad al día siguiente.
Es decir, antes de que yo pillase a Nick con la chica del servicio. Y antes de que Nick me besase en la biblioteca. Eso consigue hacerme sonrojar, lo que provoca que Estèle me pregunte más por Paul, pensando que es el causante de mi rubor.
-Mis padres me prometieron con él-la confieso.
-¿Y tú estás de acuerdo?-me pregunta, más por encontrar una actitud rebelde dentro de mí que por verdadero interés en mi opinión.
-Por supuesto. No debe ser malo si mis padres así lo han decidido-me encojo de hombros.
Entonces es cuando Estèle suelta la frase que más temo.
-Brooke, sé que no nos llevábamos demasiado bien en el colegio, pero hemos hemos tenido la suerte de coincidir aquí y somos las únicas muchachas de la casa. (Más jóvenes que tu tia pero más maduras que tus primas).  Por ello debemos aliarnos para ayudarnos a conquistar a los hombres.-Me da un repaso de arriba a abajo, pasando por mi vestido verde que me llega casi a las rodillas.-Y como aliada aquí va mi primer consejo: quema ese vestido.
Menudo verano me espera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario